
A Gustavo Alcántara, al amigo,
al hermano y a su particular historia.
Arma hiriente voladora;
es aquella luz de incertidumbre –tu partida distante
o
el no regreso fugaz-
la compañía en estos claustros
o
nuestros sueños rojos, todos llenos de cambios –pertrechos de revolución-
eres tú- pequeña-
Arma hiriente voladoraquien en mi cerebro está
presionando el “no dejarte ir”,
el cuidar de Nuestros Criminales inocentes
extorsionando al gobierno –la opaca estrella moribunda-
degollando la indiferencia
o
las alturas de nuestros hogares
consecuencia de una vida periférica
de su educación, de nuestro sentir
o
aquel coraje de mandar al gran Satán
muchos
señorones de capa y sombrero.
Entonces Ica, ciudad de grandes guerreros
Wari,
tú y las arenas
o
aquellas playas soleadas
deja volver, ofréndame la – pequeña-
Arma hiriente voladorael sentir de sus pasos arrastrados
o
el cansancio de sus anteojos enmarcados;
devuélveme al hermano fugitivo
al camarada amigo, al sepulcral confesor.
Ica desértica, ordena el regreso de la –pequeña-
Arma hiriente voladorade mi anhelo por un café sincero
o
del sueño friolento en Ventanilla City…
Oh! Hermano y guerrero,
piensa pronto en los pasos solitarios,
el camarada herido
los consejos, nuestra revolución,
EL LLAMADO DE FUERZA;
gran pérdida hermano (
Arma hiriente voladora)
las ideas, el abrazó, la gran marcha.
Ica desdichada, devuélveme
al camarada amigo…